Este viernes pasado tuve la suerte de que una de las mejores cocineras de comida casera me trajera uno de sus platos estrella a mi casa, un buen potaje de bacalao. Esta gran cocinera tiene un defecto, solo prepara este plato en cuaresma, además se le junta con otro, las torrijas, que le salen de muerte, también las prepara sólo en estas fechas, con lo cual provoca que te pegues un atracón de potaje y quieras atiborrarte de torrijas, digo quieras, porque vuelan y no siempre consigues comerte tantas como te gustaría.
Por supuesto esta gran cocinera no es otra que mi madre que es además de una gran persona, es la culpable de que a mi me guste cocinar.
Como esta receta no la he preparado yo y puedo ser objetiva la voy a puntuar con 5 estrellas, porque está francamente buena.
Ingredientes para cuatro personas:
- 300 gramos de garbanzos.
- 1 cabeza de ajos y un ajo.
- 2 hojas de laurel.
- 1 casco de cebolla.
- 1 chorro de aceite.
- 1 cucharadita de harina
- 1 cucharadita de pimentón
- 300 gramos de espinacas
- 1 rebanada de pan.
- Unos cominos
- 200 gramos de bacalao desalado
- 2 huevos.
Preparación.
- Se pone en remojo los garbanzos el día anterior.
- Hervimos los garbanzos con una cabeza de ajos, dos hojas de laurel, un casco de cebolla y un chorrito de aceite, durante media hora, en la olla a presión y la retiramos del fuego.
- En una sartén freímos un trozo de pan, un diente de ajo partido por la mitad, una cucharadita de harina con cuidado que no se queme y un poquito de pimentón, retiramos el trozo de pan y el ajo y el resto se echa encima del potaje.
- Majamos el pan, el ajo y unos cominos en el mortero y lo añadimos al potaje.
- Añadimos las espinacas a la olla y los trozos de bacalao, hervimos todo junto en la olla a presión unos 15 minutos.
- Cuando se destape la olla se añaden dos huevos batidos, a quien no le guste así puede añadirlos cocidos y picados. Los huevos batidos se harán con el calor que tiene olla.


